Tu adoración estremece el trono de Dios. Cuando adoramos a Dios en Espíritu y en Verdad, caminamos arraigados en fe, esperanza y plena confianza. No importa tu ánimo Si tu adoración depende de tu ánimo, estás en un grave error. David cometió muchos errores, pecó y reconoció su error. Su rendición delante de Dios, arrepentimiento…