Nuestro corazón es engañoso
Vivimos un tiempo donde se promueve «haz lo que tu corazón dicta» y es fácil ser llevado a hacer lo que el corazón quiere. Nuestros deseos quieren ir por encima de todo y por encima de Dios. Es de urgencia en estos momentos a pausar y meditar, es esto lo que quiere Dios o mi corazón. Es fácil turbarse como dice el libro de Juan 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
Jn. 14:1 RVR1960
Por eso nos alerta Juan, ante toda circunstancia no permitas que se turbe tu corazón, que las emociones no controlen ni dicten lo que ya Dios te habló y te prometió en su palabra.
El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor.
Proverbios 16:9
Puedes tener deseos y puedes tener emociones, lo importante es alinearlos al plan de Dios y canalizar las emociones que no te llevan a pecar, que no te roben la paz y el gozo del Señor.

