De la emoción a la devoción
Dios es intencional en dirigir nuestras emociones. Su palabra nos ancla, nos conforta y nos libera de las emociones de ansiedad, angustia, dolor, soledad y rechazo. Algo posee la biblia, que cada vez que la abro conforta mi espíritu y mi mente. Puedo estar como una ruleta, llena de emociones, y al abrir la biblia y leer sobre su palabra me da paz, esperanza, aumenta mi fe, siento alivio y que puedo respirar.
Este año 2020 ha sido tan difícil y creo que esta palabra no describe lo que ha sido en realidad. He visto como el mundo a infiltrado emociones por doquier: ira, amargura, odio, pánico, miedo, horror, terror, consumismo, vanidad, orgullo, celo y entre otros. Esta latente en la atmósfera, un mar y ciclo de emociones que desbordan, paraliza y enmudecen el espíritu. Tomando auge de aquellos que no están anclados en Dios, arrebatando almas y destruyendo vidas. Los protagonistas Miedo, Pánico e Ira, se ven en las noticias, se ve en toda plataforma social, y hasta cuando vas de compras al mercado– y cómo estos contaminan y se esparcen mas rápido que esta epidemia!
He estado retirada de esta plataforma por deberes maternales y por falta de tiempo y me excuso con ustedes. Tan pronto empezó la cuarentena: sentí en mi espíritu orar y doblar la intercesión. Llevo mas de 60 días orando en las madrugadas, mediodía y noche, intercediendo por cada petición de mi iglesia, por el corona-virus, por las naciones y por las familias. En esta búsqueda del rostro del Padre, en medio de esta crisis es cuando mas paz de Dios he sentido y su palabra se ha revelado en mi vida. Dios es bien intencional con su pueblo, y la triste realidad es que las emociones nublan la manera en que el pueblo reacciona y acciona en medio de los tiempos. El pueblo de Israel fue libertado de Egipto y aun así se quejó, viendo las maravillas y los milagros que Dios hizo por ellos–se fijaron en sus emociones en vez de tener devoción al Dios vivo que estaban sus ojos viendo. Un Dios de provisión, un Dios que todo lo ve y que les libertó de sus cadenas. Era el momento de actuar con devoción a Dios pero en sus emociones tomaron riendas de ellos mismos.
Se esta repitiendo la misma historia hoy?
Éxodo 32:1
No saben lo que ha acontecido, no entienden y si niegan a entender es lo que ha estado sucediendo en el mundo. Dios ha hablado al pueblo, al mundo y le ha dado (aun da) oportunidades para que retornen a Dios, conozcan a Dios y entreguen con devoción todas sus cargas y emociones. No es tiempo de estar confundidos ni paralizados, es tiempo de búsqueda y de accionar la encomienda que Dios nos ha dado «Id y predicad el evangelio a toda criatura» (Marcos 16:15). Esta carrera esta cerca a su final, no debemos dejar que las emociones interrumpan nuestra asignación. Nuestra devoción a Dios, nuestra obediencia a su palabra y accionarla en nuestras vidas.
No permitas que las emociones nublen tu fe, no permitas lo que veas en las redes sociales y las noticias contaminen e infiltren estas emociones en tu espíritu, es tiempo de orar y accionar tu llamado. El pueblo de Dios tiene que unirse mas que nunca y estar alerta a la agenda oculta e infiltrada en el mundo, no podemos permitir que entren en nuestro hogar y hagan estragos! Párate en la brecha como Nehemías, hay una necesidad y tenemos que cubrirla con la sabiduría de Dios y su discernimiento en estas circunstancias. No se puede repetir la historia del pueblo de Israel que fue libertado de Egipto, ellos no entraron–solo un remanente a la Tierra prometida.
Te invito a que te unas en oración conmigo, a doblar y triplicar el clamor, la intimidad con Dios, estamos en tiempos peligrosos y solo Dios nos puede libertar y dar paz en estos tiempos. Su venida esta cerca, tenemos que alcanzar vidas usando todos los medios necesarios y a nuestro alcance pero sobre todo tenemos que orar. Sean bendecidos y que la paz de Dios gobierne en sus corazones.
